No
sé si
sabes que los deseos están siempre envasados en empaques en
forma de gota. Como en todo, los hay grandes y efímeros. Se
acomodan en resquicios del cuerpo y por eso a veces nos arde la
barriga, nos da comezón una rodilla y cosas de esas. Cuando
se llegan a cansar de no cumplirse, escapan por los ojos y se suicidan
embarrándose en mejillas. Algunos no lo logran pues caen muy
rápido y la lengua los mete de nuevo en boca, laringe, etcétera y
tienen que recomenzar. Un día, nada más de traviesa, lloré un deseo doble y me hice unos aretes perlados preciosos.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s