decían que a las niñas de buenos modales les iba bien y se casaban con hombres de excelente familia, sus hijos salían decentes y tardaban en envejecer.

decían que las casas limpias atraían buenas vibras y no pasaban desgracias ni catástrofes. siempre reinaba un buen olor y venían los pajarillos a beber agua en sus fuentes.
decían que los zapatos siempre hay que comprarlos de buena marca, de piel, por que los pies son los que merecen lo más fino y mejor para tener una vida cómoda y saludable.
decían que comer frutas y verduras, poca carne roja y no fumar eran garantías de longevidad, ausencia del temido cáncer y caída prematura del cabello.
decían que las mujeres debían mostrarse rectadas y no dejar traslucir los deseos sexuales antes de la boda, por que los hombres siempre pensarían mal de ellas si consentían en ser manoseadas, besadas y excitadas.

decían que nunca hay que comer con las manos sino con cubiertos (ni siquiera las piernas de pollo). había de limpiarse una la boca con discreción y nunca, pero nunca sonarse los mocos o tirarse pedos en público.

dijeron que si se siguen los diez mandamientos, no se peca ni siquiera de pensamiento y se participa en el catecismo se tiene más o menos asegurado un lugar en los cielos y una imposibilidad en los infiernos.

he sido mal hablada, he comido con las manos, he tenido sexo con algunos sin casarme, he comido hamburguesas, fumado marihuana, han pasado varios días en los que no tendí la cama, no he tenido fuente en mi patio, he dicho pestes de muchas personas y he pensado las peores perversiones dentro de mi cabecita loca, alguna vez me he pedorreado discretamente sentada en la mesa del comedor lleno de invitados, me casé con un tipo que conocí en el metro Taxqueña, casi siempre he usado solamente zapatos deportivos y cuando volteo la mirada coincido con la prensa en que no me ha ido ni mucho mejor ni tampoco mucho peor que a la mayoría.

Anuncios

6 comentarios en “dECían qUe ** *****

  1. Ciertamente, la trasgresión da cierta emoción y felicidad de vivir, bien lo dice Sabina “a las buenas costumbres nunca me he acostumbrado”.

    Soy de tu club y la vida sonríe, aunque a veces sea a nuestras costillas.

  2. Leo el post y pienso que lo que comentas no es nada más que una de esas grandes verdades a las que de repente dudo poder agregar o quitar algo porque no encuentro una sola palabra de más, o de menos. Será que en el fondo pienso que tu texto obliga al mas necio a reconocer que más allá del lastre de las fórmulas y las consignas, es la sinceridad la que debe preservarse a toda costa… asunto inaceptable para algunos.

    No es la primera vez que paso por aqui y aunque sé que no es necesario decirlo, tu blog sencillamente impresionante.

    Un saludo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s