no escribo acerca de mi vida personal, pero hoy tengo que desahogarme un poco. mi querido marido tuvo antojo de tortitas de papa. hago notar que las venden hechas a dos cuadras de casa pero él quiso hacerlas mucho más ricas. el afamado chef Juan Víctor puso a cocer cuatro papas tamaño hipopótamo en la olla express. en un cazo revolvió moronas de queso, jamón picado, perejil. hasta ahí todo se ve estupendo, ¿no?. a su menjurje le vació cuatro (sí, si, cuatro) huevos, puso consomé de pollo en polvo y revolvió. abrió y cerró como cuatro veces la olla hasta comprobar que las papotas estaban bien cocidas. como no encontró pan molido puso amaranto (jajaja) en su batido. peló las papas desbaratándose las yemas de los dedos y quejándose como moribundo. yo revolví la mezcla aplastando las papas sin dejar de decir como toda mujer latosa, que eran demasiados huevos y que iba a quedar bofísima la pasta. puso dos sartenes rebosando aceite (hasta que olieron a quemado), metió sus viriles manos en la masa, misma que se le pegó entre dedos, palma, pliegues, pelos y correa del reloj. hizo dos "cosas" a las que llamó "tortita de papa" y las metió con tanta harina al sartén que al instante el aceite se volvió negro y terroso y las …"tortas" se achicharraron, pegaron, arruinaron, desbarataron. dejó el mugrero (aceite brincó a la estufa, el piso, la mesita de al lado, la pared) y se fue a comprar pan molido (jejeje) para endurecer su mezcla. por supuesto pisó el aceite y sus huellas zapatiles o zapatescas quedaron marcadas en la cocina, el hall, la entrada, el garage. regresó con el pan, me condolí y preparé las tortitas con mis manos castas, llenándolas de harina y haciendo bellas bolas aplastadas. él era el encargado de vigilarlas y voltearlas a tiempo. aunque parezca increíble se sentó a leer el periódico "mientras". reconozco que a gritos le dije que cuidara su fritanga. las tortitas se doraron quedando color oruga oscura de un lado, las volteó, pusimos otro sartén para agilizar el asunto (porque además hizo masa para un batallón). algunas quedaron crudas, otras quemadas, otras quemadas – y – crudas. para colmo puse una y me doré una yema de dedo en aceite hirviendo. harina quedó pegoteada por todos lados, hasta en lugares tan inverosímiles como las sillas, la pared, mi ropa, zapatos y las puertas de las alacenas. por arte de magia se desvaneció el hombre a la hora de la limpieza. luego se dignó quitar las sillas y ponerlas en el comedor para que yo barriera a gusto, trapeara el piso, lavara estufa, paredes, sartenes quemados y amarilleantes, sillas, puertas. al final, ninguno de los dos estamos de ánimo para comer las tortas.

P.D. Si no sabes cómo se pega la harina con huevo en las superficies, significa que no has vivido.

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21 comentarios en “tOrTaS dE pApA a la J. V.** ***

  1. No entendía el artículo hasta que me dije: “¡Claro! Faltó la sal”. Van a quedar insípidas.
    Desde luego, puedes sacar discretamente el salero mientras tu esposo se va a Perisur a comprarte un regalito muy merecido.
    Un beso
    Javier
    PD Que mejore el dedo

  2. Doctora, habla RN
    Lo que más lamento es que se haya chamuscado un dedo. ¿Se puso aceite frío en ese mismo instante? ¿Se puso picrato o cualquier otro bálsamo conveniente?
    Beso la punta de sus dedos (con cuidado)

  3. por aquí dicen que “los hombres en la cocina… huelen a lila de gallina”… pero como toda norma, esta también tiene su excepción. Algunos hombres tienen una sazón exquisita y son excelentes chefs
    Lástima que no te tocara uno de ellos… pero por otra parte… muy divertido…jejeje Salúdalo de mi parte.

  4. Sin ánimo de encender las pasiones, me cae que le falto más huevo, algo así como dos huevos por papa 🙂
    Además la clara de huevo es buena para las quemadas 😉
    Lamento mucho lo de su dedo.

  5. Habría que llamar a Cortázar para que escribiera sus intrucciones de como hacer unas tortas de papas.

    apapachos

    PD Y también de como hacer que el esposo ayude a limpiar.

  6. Cuidado Noemí, no estén utilizando la manida técnica del mira que mal lo hago, no lo volveré a hacer con usted. Mi consejo es que repita y repita, bajo sus directrices por supuesto, hasta que se convierta en maestro de las tortitas. Besos!

  7. La “aventura” me trajo a la memoria a un cómico italiano (Aldo Fabbrizi) quien cantándole a un amigo su visita al estadium para ver jugar a la Roma (su equipo), que de paso perdió, decía:”Y al final se armó la sanpablera, hubo patadas, puños, mordiscos,cabezas rotas… ¡Como nos hemos divertido!”

  8. La intención de hacer las cosas es el primer paso. El próximo día que huelas que tu marido pretende hacer algo en la cocina vete de casa a hacer algo “urgentísimo”. Deberá apañárselas él solo y, poco a poco, mejorarán las cosas. Sinceramente… ¿quién de los que ahora cocinamos divinamente no ha hecho verdaderos estropicios y dejado la cocina como un campo de batalla alguna vez? La técnica de no ensuciar cuesta, cuesta más que hacer cosas ricas. ¡Paciencia!

  9. Todo bien, es divertido, (excepto la quemadura), pero enseñale que las manchas recién hechas y calentitas, salen más fácil. La técnica de usar lavar, es la mejor. Ahora, para cerrar bien, tomen las tortas, las llevan al jardín y hacen una guerra.

  10. Juajuajua! no quisiera sonar sexista, pero así como dicen los hombres eso de: “mujer al volante, peligro constante”, creo que la gran mayoría de los machines no traen en su código genético eso de meterse a la cocina… no se los permitamos!!! Hay unos que cocinan bien, no lo niego, pero generalmente no saben que también hay que levantar lo sucio y lavar los trastes… Así que Hombres! atrás de la raya por favor, que estoy cocinando.

  11. Los hombres son unos inútiles para las tareas domésticas (en general). Pero es una estrategia ya que si supieran hacer bien las cosas terminarían por hacer todas las labores domésticas (en general). Ahora bien, una vez que se comprueba su inaptitud (“es que no sirves para hacer nada”) quedan liberados para siempre de las tareas domésticas (en particular).

  12. Jajajajajaja, amiga suele suceder que a los maridos se les antoja algo y quieren hacerlo ellos….. el resultado siempre es el mismo …… UN DESASTRE!!!

    Saludos desde Chile

    (los chilenos son iguales o peores) creeme….

  13. hola,

    que buena aventura; pero la verdad que buena honda de tu marido querer hacerlo el solo, y tener tanta imaginacion como para ponerle amaranto, me encanto la idea he?
    felicidades…. y lo de la limpieza de todas maneras se tiene que hacer.

    saludos y ojala tengas mas momentos con tu marido asi.

    clau

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