Iba con toda ingenuidad a la prueba de trabajo. Era la oportunidad de la vida. Le dijeron que sería un fin de semana fuera de la ciudad, que llevara ropa cómoda y casual. Estuvo puntual en la terminal de autobuses donde se reunieron todas las candidatas (¿candidotas? se pregunta ahora). Se miraban unas a otras con simpatía y a la vez recelo, pues tendrían que disputarse el puesto, lo cual ponía en juego la auto estima de todas. Estuvieron bastante calladas en el trayecto, cada una persiguiendo sus propias ideas, sin compartirlas demasiado, a fin de cuentas no se conocían apenas. Llegaron al centro vacacional a medio día. Las repartieron en habitaciones de tres. Cuando quiso usar el teléfono para avisar en casa que llegó bien le pareció que las compañeras de habitación querían escucharla. Es la paranoia normal cuando se compite, se dijo. La comida fue un bufet bastante abundante y sabroso. A las cuatro tenían que reunirse en el Salón Emperador. Les distribuyeron carpetas, plumas y gafetes. Puntualmente llegó el ponente, quien las hizo estar de pie unos minutos mientras recitaba una especie de mantra o algo así, rarísimo. La película que les pasaron fue un ritual hipnótico y adormecedor que les sugería ser leales a la empresa, cooperar, encontrar un lugar y satisfacer sus anhelos de logro en el trabajo. Las conminaron a imaginar como sus deseos se cumplirían pronto si eran leales a la institución y trabajaban con ahínco. A ella le indignaba que le intentaran lavar el coco, pero se dijo que ya que estaba ahí, debía continuar. Finalmente a todas les dieron el malísimo empleo, las explotaron y no se dieron cuenta de que sus anhelos no se cumplirían mientras siguieran atrapadas ahí. Les repartían cada viernes dulcesitos de colores, y pulseras de plástico entre otras baratijas como premio cuando llegaban a tiempo toda la quincena. El bono anual de una semana extra de pago, les hacía ilusión. Olvidaron que tal vez sería buena idea buscar otro empleo.
Anuncios

26 comentarios en “tRaBaJo eN rOsA ** ***

  1. Por lo menos hacían algo por mantenerlas contentas. En otros trabajos de mierda, ni eso. Pero la historia es muy buena. se podría aplicar lo de “hay más lágrimas derramadas por las promesas cumplidas”… Has conseguido crear una atmósfera muy buena porque transmites el agobio de un trabajo como ése y de un fin de semana de mal rollo.

  2. Me hiciste recordar un curso de capacitación al que asistí hace algunos años. No sabía bien a bien qué era eso, si un retiro espirtitual, una terapia de grupo o una sesión de AA. Y la sonrisa del tipo que daba el curso, taaaaaan Colgate!

  3. Pues, pase por aquí,
    usted ha sido la agraciada
    que trabajará para nosotros;
    tendra un gran beneficio y
    su salario será pagado a tiempo,
    casi siempre, y el privilegio de
    trabajar para tan prestigiosa
    compañía. Recuerde que nos
    preocupamos mucho por usted.

    DTB

  4. Que bueno que existen sitios como los tuyos, Noemí. Donde nos “abofetean” dulcemente la mejilla para decirnos: “despertá de un vez ! Cambia ya de trabajo que te están explotando”.
    La cruda realidad es que no es del todo fácil conseguir empleo. La otra alternativa es el microemprendimiento. Nuestro propio negocio. Riesgos y beneficios.-

  5. Buenisimo post!!
    Y un blog precioso!!
    Me gusta como contás una cosita cotidiana, y lo hacés una historia épica… ahhh!! el poder delas palabras…

    UN beso.. y pasate por casa cuando quieras!!!

    Andy

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s