Es posible intentar poner en letras las ideas, porque nadie en casa está despierto. Los espacios con duendes son míos al fin. Miro el orden y el desarreglo, los objetos que se amontonan sin que me dé cuenta. Las casas se van desorganizando con objetos que uno aprende a no ver, pero que rompen el equilbrio y dejan huellas de tiempos y actitudes. Es como la enredadera de mi patio de atrás… si me descuido se come mis paredes, tengo que podarla cada semana, y eso que no es mía, sino una invasión de mi vecino. Otra vez, una mas, entre tantas y tantas tengo que poner orden, tirar cosas a la basura, decidirme a dejar espacios libres. Es tan continua esa tarea, que uno puede creer que es finalidad de la vida misma. Cuántos libros he abierto este año? El pasado? Cuales , como dice Borges , están en mi librero para no ser nunca mas abiertos? Y los discos? Y la ropa? Es extraño, me ha costado menos trabajo deshacerme de gentes que de cosas, y mira que he tirado, y tirado y tirado. Mis modas por libros, discos, ropa, muebles, se han sucedido y dejado huellas. También han desaparecido muchísimos efectos para solo ser reabiertos en sueños donde de pronto tengo puesta la blusa de la quinceañera, o me acomodo en un sillón regalado a alguien hace veinte años. Es como ser serpiente mudando pieles, o araña dejando esqueletos viejos tirados para usar los nuevos, esto de la mente y sus desperdicios o los espacios y los revoltijos. Si entrara a cada habitación de mi mente, hiciera recuentos y pisara recuerdos, me quedaría mucha holgura para juguetear y reír. Si quitara puertas y ventanas, entrarían pájaros y moscas, y pisarían mis campos. Si me atreviera a dejar de ser mas o menos buena gente, o simpática o entregada, reaprendería a pisar el pasto con el pie desnudo. Si destruyera el archivo que contiene mis preocupaciones por mi futuro económico o profesional, o la salud de mi cuerpo, viviría en vereditas y calles ajenas, mirando a hurtadillas por las ventanas de las casas. Si no me importara morir, destruiría los anhelos, los deseos, los temores, las pesadillas, las historias, y recorrería pueblos costeros, y ciudades perdidas. Si ese sueño tan hermoso, esa visión que tengo cuando hago meditación de que soy una paloma se dejara ser, sí volaría encima de los techos y sentiría el viento trastocarme. Es solo cosa de quitarse el nudo en la garganta, de armarse de valor para descascarar tantas ideas falsas pegosteadas por todos lados, que ensucian y empobrecen. No sé si se trata de repintar las paredes de la casa, o cambiar la manera de vestirme, o dejar de hacer las cosas que hago diariamente lo que me refrescaría. Es mas bien, dejar de pensar las cosas que pienso, y de tener estas actitudes gastadas y miedosas. Gastadas es una buena palabra, ahora que la pienso: me han servido tanto, y tan poco. He sido tan exitosa y tan triste. He colaborado tanto y me he dado tan poco. Lo que creo que representa mis deseos de hoy día, es poder abrir los dedos de las manos, y dejar que se escapen los apegos, los nudos en la garganta, los fardos, los terrores, las culpas, los enredos. Lo difícil de todo eso, es que no recuerdo día de mi vida sin pánicos, sin durezas. Solo logro engañar al alma en esos breves momentos en que me pierdo en otro, sintiendo la medida perfecta a mis soledades. No quiero ser madre, ni esposa, ni maestra, ni terapeuta, ni persona, ni mujer. Menos aun quiero ser portadora de deudas, de cargas, de obligaciones sin fin, de horarios y redes. Quiero perderme de todo eso, sin experimentar el miedo a la disolución de la identidad, a la locura. Nunca he podido darme demasiadas libertades, porque he construído y construído identidad, seguridad, bienes, continuidad en vidas ajenas, he sido receptáculo de toda clase de dolores de otros, me he quedado con ellos, portadora de cierta sabiduría acerca de lo que mas nos aqueja como humanos. Pero tengo que dejar de engañarme, no es en poner semillas en los demás donde se anida la solución a nada. Quiero sentarme en una silla muy cómoda, y que alguien se ocupe de darme de comer en la boca.

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21 comentarios en “El CeNtRo

  1. Las vastas vidas se ven enriquecidas de todo tipo de recuerdos, personas, sabores y sinsabores.
    Sin embargo el espacio que nos corresponde no es suficiente para ir arrastrando todo aquello que nos ha dado vida, así es que tenemos que ir desprendiéndonos de todo, e ir quedándonos unicamente con nuestra esencia.

    Toma asiento, que va el primer bocado.

    Que interesante introspectiva.

  2. “Ya no quiero comer, beber, respirar, amar a una mujer, a un hombre, a un niño, a un animal. Ya no quiero morir. Ya no quiero matar.

    Desgarro mi carne sellada. Quiero reposar en mis venas, en la médula de mis huesos, en el laberinto de mi cráneo. Me retraigo hacia mis entrañas. Me abrigo en mis excrementos, en mi sangre. En alguna parte están descuartizando cuerpos para que yo pueda sentarme sobre tanta mierda. En alguna parte están descuartizando cuerpos para que pueda estar por fin solo con mi sangre. Mis pensamientos son suturas. Mi cerebro es una cicatriz. Quiero ser una máquina. Los brazos aferran las piernas desplazan, ningún dolor ningún pensamiento…”

    Heiner Müller, Máquina Hamlet, 1977

  3. Perdón por repetirme Noemí, pero olvide felicitarte hoy Día del Blogguer, así que felicidades, a tí y a todos los que esten leyendo y formen parte de este movimiento.

    Un abrazo a todos.

  4. ¿La literatura como fuente de conocimiento? Un buen ejemplo de terapia a través de la palabra. ¿ alguna vez no lo es? El personaje se puede inventar. Pero esta voz tiene los cinco sentidos, parece real. ¿Psicoanálisis escrito?. Gracias por encender mi noche mediterránea con este monólogo tan potente. Me lo apunto.

    un abrazo y una cucharadita de lo que te quieras tomar…Tú sobre todo no te muevas de la silla.

  5. Sí, siéntate en la silla más cómoda que puedas encontrar, pon enfrente de tí lo que sea que quieras comer, pero después encárgate tú misma de llevar el bocado a tu boca. Ah, y mastica sin prisas para degustar de verdad y ayudar a digerir.

    ¿Bajar los brazos? No lo creo.

  6. Sólo es cansancio. Largas respiraciones, mucho mucho descanso tanto como amor 😉 … y lo volverás a encontrar tu centro, querida pájarito!
    Un fuerte abrazo con mi mejor energía, amiga

  7. Mmmm… llegue aqui por una recomendacion de Exordium (honor a quien honor merece) y me quedo con sentimientos encontrados, nos veremos mas por aqui.

    El Enigma
    Nox atra cava circumvolat umbra

  8. “Los espacios con duendes son míos…” Yo escribí sobre eso en “Nunca volví de Cuba”; no los tires (aquí, en Valencia, se llaman “lluendos”). Aún ahora -por todo el tiempo que me resta, espero- permanecen en los vestigios del tiempo en la casa que deshabité y tengo grabada en la memoria. Excelente, ya te lo dije. Un saludo.

  9. La vida tomaría otro color si aprendiéramos la manera de conjugar en presente cada segundo que vivimos, y dejar ese tiempo pospretérito que casualmente se le llama “condicional” porque precisamente eso hacemos con nosotros mismos: nos condicionamos la vida. Algo que me encantó es esa parte que mencionas: “poder abrir los dedos de las manos, y dejar que se escapen los apegos, los nudos en la garganta, los fardos, los terrores, las culpas, los enredos” Ese es el principio para vivir para uno y dejar de vivir para los demás.

    Un placer venir a saludarte, por fin se me hizo dejar un comment pues me había costado trabajito que me dejara.

    Abrazosssss !

  10. Nunca bajar los brazos, dejarlos como serpientes muertas colgando junto al cuerpo. Nunca cerrar los ojos, clausurar los oídos, tapiar las ventanas, quemar los libros; nunca tirar los discos ni olvidar los besos, nunca dejar de recordar que hoy no es más que un recuerdo de mañana.

  11. A veces cuando quiero hacer un comentario se me viene alguna frase a la mente que intuitivamente me ayuda a más o menos expresar algo.”Del olvido al no me acuerdo” fue la frase (o título?) que emergió de quién sabe qué zonas de mi cerebro en ésta ocación tras leer tu post. Gilles Deleuze diría que fue un agenciamiento y en esté sentido una diferencia,una producción de significado, no un plagio.
    Me pareció sumamente conmovedora la sinceridad desempachada pero al mismo tiempo llena de esperanza con la que hablas de esa especie de hartazgo de la repetición en la vida cotidiana, de ese plagio de memorias que nos obligan a continuar con la historia que comenzamos a contar de nosotros en un pasado inmemorial y que a veces compromete demasiado.La identidad acentrada, multiple: olvido que no se acuerda, producción deseante desprovista de referentes o limites. Tal vez un día la alcancemos.Saludos.

  12. No hace mucho, bueno unos cuatro años, tuve que mudarme. Y deshacerme de todo eso que tan brillantemente has ubicado.
    Y sentí entonces una sensación de libertad como nunca antes la había tenido. Fue cuando comprendí el desapego del que habla el budismo.
    – Saludos a la amiga –

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