 |
el remedio que he encontrado para entender mi nuevo estado: la vagancia en las calles detrás de unos lentes oscuros. una nadie y una nada viendo alrededor y poseyendo las casas, las tiendas, los cafés y las banquetas, leyendo en bancas y parques y enajenada de mis quejas internas.
|
 |
Está bien estar uno con uno, siendo el dueño de todo lo que te rodea, lo malo está en las quejas, no dejan disfrutar del reinado