La tabla para medir el valor de un ser humano ha sido extremadamente variable a lo largo de la historia.
   
Algunos ejemplos:  
     
Griegos antiguos: personas dotadas de agilidad física, con criterio racional y conducta virtuosa.  
Romanos: arrojo.  
Islam: guerrero santo.  
China: destreza en poesía, música, caligrafía, tiro de arco y dibujo.  
Escuela tradicional contemporánea occidental: dominio de las lenguas clásicas y las matemáticas, sobre todo la geometría.  
Mundo empresarial contemporáneo: aptitudes para preveer oportunidades de negocio, organización.  
     
     
     

Datos tomados de:
La inteligencia reformulada
Howard Gardner, 1999