El gimnasio al que asisto es el más inteligentemente diseñado en todo el mundo. Tengo mucha suerte. Cuando uno se mete a duchar en las regaderas y alguien usa agua para lavarse las manos o al ir al baño, de inmediato el agua sale hirviendo, te hace saltar y dar de alaridos con lo que gastas muchas calorías. El corazón se ejercita y la rabia te hace sudar. Maravilloso. Así en todo momento estás en acción. Si quieres hacer brincar y hacer ejercicio aeróbico a alguien que se ducha, simplemente le jalas la palanca al baño y listo. Muy práctico todo.