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su vida era un palíndromo extremo: daba exactamente igual entenderla desde el final hasta el inicio, que al revés. |
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| se entretenía repasando los últimos momentos y volviendo lentamente a los iniciales y era medianamente joven siempre, quién sabe por qué. | ||
| jugaba a decirle a una chica cosas bonitas y luego hacerle el amor y dejarla emocionada y sola luego, para después dejarla sola, emocionarla y hacerle el amor y despúes decirle cosas bonitas. | ||
| comía zanahorias hervidas a menudo para más tarde observar sus heces fecales anaranjadas, y al verlas anaranjadas comía zanahorias cocidas. | ||
| estaba seguro que cuando muriera, sería moribundo, luego rozagante y hasta bebé, y cuando bebé se volvería rozagante moribundo. su deporte favorito era repetir: “anita lava la tina” muchas, muchas veces. |
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Junio 16, 2008
palíNdromo agudo ****
3 comentarios »
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Excelente!, que post, que Excelente!
Comentario por Alan — Junio 16, 2008 @ 8:00 am
La vedad que si: es, excelente
es.
Comentario por Stefan Zacharko — Junio 17, 2008 @ 10:45 am
Mil años sin asomar a cabeza por aquí. Pero con la seguridad de en este espacio se seguían escribien lineas de muy buen provecho. Y héte aquí que leo los cuatro post de cuando alguein tubo timepo libre y me parece que casi están contando algunos retazos de mi vida reciente. Es como intentar saber cómo viven y qué hacen las personas cuando no las estamos mirando y descubrir que viven y hacen lo mismo que uno. Qué sensació más extraña. Desde ese extrañamiento te saludo: salud.
Comentario por Bambu — Julio 4, 2008 @ 7:28 am