En el muro que está frente a mi computadora, el muro que veo tantas horas, hay una máscara antigua, tallada en madera y que alguna vez estuvo dorada.
En estos tiempos en que mi vista se deteriora, he visto que hago un gesto que se parece a la máscara: un gesto de cortedad de vista. No me había dado cuenta, sino apenas ahora que leo tu texto. ¿O será que la máscara hace un gesto que es mío?
En el muro que está frente a mi computadora, el muro que veo tantas horas, hay una máscara antigua, tallada en madera y que alguna vez estuvo dorada.
En estos tiempos en que mi vista se deteriora, he visto que hago un gesto que se parece a la máscara: un gesto de cortedad de vista. No me había dado cuenta, sino apenas ahora que leo tu texto. ¿O será que la máscara hace un gesto que es mío?
Comentario por Javier Dávila — Mayo 8, 2008 @ 8:37 pm
Si de todos modos caras vemos, corazones no sabemos, ¿que importa una mascara?
Comentario por Manuel — Mayo 9, 2008 @ 7:18 am
La máscara es hermosa… el rostro lo es aún más… es real.
Comentario por Mond — Mayo 9, 2008 @ 3:18 pm