se lavó la cara para desvanecerse la piel, los dientes para disolverse todas las piezas dentales, después se miró al espejo fijamente para borrar sus ojos. pensó seriamente para quitar todas las ideas que había acumulado en su cerebro hasta la fecha. no necesitó pijama ni colchón esa noche para descansar.
….ah! si todo fuera tan fácil….
Tienes razón, el mismo post con dos enfoques. Me quedé con cara de almohada.
Saludos, alma gemela (Aunque sea por un día)
Escalofríos se produjeron al leerte… aquí y en mi blog.
Gracias por regresar… hacías falta. Un beso.