La mandarina es a la vez fruta y ostendadora de cargo público. Es anaranjada y a la vez amarilla, en ambos casos tiene huesos y piel o cáscara. La diferencia es que la mandarina es dulce, esa que se come cuando tienes sed y es temporada adecuada y la mandarina es a veces la esposa del mandarín y a veces no.
Diciembre 6, 2007
7 comentarios »
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jejeje, muy agudo.
He venido a visitarte en tu nuevo blog.
Un beso!
Comentario por el angel de las mil violetas — Diciembre 7, 2007 @ 12:38 am
…Digamos que la mandarina suele ser una naranja que habla chino.
Comentario por Xoconoxtle Cósmico — Diciembre 7, 2007 @ 12:40 am
Te quedó muy bien, Noemí. Gracias
Comentario por Javier — Diciembre 7, 2007 @ 7:00 pm
Jejejeje, el mandarin no tiene esposas, si no concubinas.
Comentario por Jesús — Diciembre 7, 2007 @ 9:53 pm
Y se rompe al caer de las piñatas cuando es época de posadas.
Comentario por Chilanga — Diciembre 8, 2007 @ 3:47 am
Terminé por llamarla mondarina, por las mondas.
Comentario por Francisco M. Ortega Palomares — Diciembre 9, 2007 @ 2:08 am
Mmmmm, ¡son delis!
Comentario por Mond — Diciembre 10, 2007 @ 2:13 am