| en lugares estratégicos | |||||||||||||||||
| de la empresa se colocaron las navajitas. | |||||||||||||||||
| eran diminutas, casi imperceptibles. | |||||||||||||||||
| todo iba bien hasta que pasabas la mano o la pierna, nalga, espalda, | |||||||||||||||||
| y te picaba una de ellas, marcándote con al menos una gota de sangre. | |||||||||||||||||
| en esos momentos aprendías en carne viva qué se valía y qué no. | |||||||||||||||||
| supimos dejar de murmurar en los baños ó mandarnos mensajes debajo de las mesas. | |||||||||||||||||
| aprendimos a dejar los papeles siempre bien llenos de trabajo, a no renegar, resoplar o hacer muecas. | |||||||||||||||||
| no nos columpiamos más en nuestras sillas de trabajo, | |||||||||||||||||
| ni fuimos a la cafetería más de dos veces en un sólo día. | |||||||||||||||||
| a pesar de todo lo que aprendimos, aún ahora a veces nos cortamos. | |||||||||||||||||
| tenemos cicatrices imborrables en cráneo, cara, brazos, manos, piernas, nalgas, pantorrilas, dedos, pechos y genitales, conciencia y corazón. | |||||||||||||||||
ag 4, 2006
Y se valía renunciar? yo desde la primera vez hubiera dicho basta ….
apapachos
Siempre lo he dicho: hay trabajos que no le rindo la ganancia.
y que?? como?? así nomás y ya¡?
Me recordaste a “naranja mecanica” puro conductismo y bueno, hay gente que tiene que aguantar eso y mas en busca de la chuleta.
Y dime donde es, para buscar chamba, no es que sea masoquista, sino que ya ando desesperado ya no quiero ser free, quiero un sueldo a como de lugar
al menos al ver las marcas se acuerdan de lo que aprendieron
No estarás leyendo a Kafka! ¿Qué se puede esperar de una vida así?
y sin embargo hay que vivirla. Otra cosa, el espacio destinado
a imágenes sugerentes está ocupado por una mancha negra de tinta.
No me digas que la cosa es así! Ni Kafka eran tan oscuro. Debe de ser un error.
No vo’a tabajá!
No vo’a tabajá!
No vo’a tabajá!
No vo’a tabajá!
Miercoles!
Se casa la patrona
Ay que pachangona!
No voy a trabajar!
En todas las empresas están esas navajitas diminutas. Siempre atento, siempre vigilante para no recibir un corte.. y aún así, el día menos pensado, te acaban seccionando la yugular.
….eso más que un trabajo parece un suplicio…. una cosa es motivar al trabajador y otra mutilar….
Te las plantan dentro, desde siempre, se llama educación.
El problema no es que estén en la oficina, sino cuando las llevas a casa. El problema es cuando hacen daño a otro.