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ella creía que las personas se guardaban en los cajones como se hace con los calzones, las calcetas, los lápices usados, alguna tarjeta de crédito que no se va a usar por el momento, los pasaportes cuando no se está viajando, las pulseras que han pasado de moda pero son bonitas como para tirarse, los lentes para atajar el sol que están un poco rayados, el espejo de bolsillo, la servilleta donde apuntamos algún teléfono. cuando quiso encontrar a la persona que tenía guardada para usarla de nuevo, no lo logró ni sacando todas las cosas del cajón y metiéndolas de nuevo una a una. resulta que había escapado, muerto … o incluso tal vez cambiado de forma o hasta de cajonera.
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Noviembre 15, 2006
en un cajóN deL alma ***
19 comentarios »
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O TAL VEZ NO BUSCO BIEN, Y SE QUEDO IDIOTAMNETE PEGADO AL AROMA DE ALGUNA PANTALETA…POR
AHI DEBE DE ESTAR..JAJAJA.SALUDOS
Comment por mike — Noviembre 15, 2006 @ 12:38 pm
Maybe.
Comment por noemi — Noviembre 15, 2006 @ 12:43 pm
¿Miró si se había escurrido por atrás al cajón inmediatamente inferior como pasa con los papeles en cajones atiborrados? Tal vez estaba pegado con cintas a la parte inferior del cajón superior. Tal vez como tu dices se transmutó tal vez nunca estuvo en realidad.
Comment por Mauricio Duque Arrubla — Noviembre 15, 2006 @ 12:49 pm
Duque: le sugeriré que busque donde tu dices….
Comment por noemi — Noviembre 15, 2006 @ 1:02 pm
lo mejor es guardarlas en el bolsillo para tenerlas siempre a mano.
Comment por dp — Noviembre 15, 2006 @ 1:31 pm
a lo mejor le dio mello, mucho mello el salir a la luz nuevamente y se escondio de esas manos busconas.
apapachos
Comment por Knox — Noviembre 15, 2006 @ 3:20 pm
Jajaja, pobre ilusa.
Comment por Tramontana — Noviembre 15, 2006 @ 4:00 pm
Necesitas contratar un archivero profesional, que lo clasifique todo bien y automaticamente. `Para que ni un alma se pierda o se olvide. Total no pueden ser mas de 6.000 millones. Difuntos los pasaremos a otro negociado.
Comment por Jesús — Noviembre 15, 2006 @ 4:17 pm
¡Eeeeh! ¡Sáquenme de aquí! ¡Estoy en el tercer cajón y ya empiezo a asfixiarme!
Comment por el brujo don carlos — Noviembre 15, 2006 @ 4:34 pm
Debe de estar donde la gente piensa que esta lo que desaparece de los cajones.
Se suele pensar que la sirvienta se lo llevó
Comment por Zack — Noviembre 15, 2006 @ 4:35 pm
Carlos… qué bueno que me avisas, te saco antes de que te asfixies, te estaba buscando como demente…
Comment por noemi — Noviembre 15, 2006 @ 4:39 pm
uy, corro a sacar a los que tengo guardados…
Comment por aus — Noviembre 15, 2006 @ 4:54 pm
….vaya incomodidad…. aunque supongo que es lo mismo que cuando los olvidamos en una agenda, o en una tarjeta gastada, o en forma de número en una vieja cajetilla de tabaco…. lo malo, realmente, es olvidarles….
Comment por humilde — Noviembre 15, 2006 @ 4:55 pm
oooo
dice demasiado este post.
interesante.
tratare de cuidar mejor a quienes tengo alrededor. no sea cosa que los pierda para siempre
:.:
gracias por la inspiracion
saludos
Comment por eva — Noviembre 15, 2006 @ 6:14 pm
Y ella se encontró a si misma ?
Comment por MARIADELNORTE — Noviembre 15, 2006 @ 10:14 pm
capaz que nunca estuvo pero la mina se creyo que si…no se…
Comment por charruita — Noviembre 16, 2006 @ 12:02 am
Todos tendemos a encasillar, a usar la gente, a veces a abusar.
Ésta se cree libre pero tiene el armario.
Yo creo que yo boté ése armario hace rato y quedé más livianito.
Comment por Ãlvaro — Noviembre 16, 2006 @ 5:20 am
Quizás se convirtió en cajonera…
Comment por Mond — Noviembre 16, 2006 @ 9:26 am
Nadie hay imprescindible para el otro. Si entendiesemos esto en vez de “cajonear” a los que queremos haríamos cursos de corte y confección para coser alitas personalizadas como regalo de Navidad a los que apreciamos.
Comment por El mono azul — Noviembre 16, 2006 @ 5:52 pm