| U | n | a | |||||||||||||||||
| m | u | e | s | t | r | a | |||||||||||||
| i | n | d | u | d | a | b | l | e | |||||||||||
| d | e | l | i | b | e | r | t | a | d | ||||||||||
| p | e | r | s | o | n | a | l | ||||||||||||
| e | s | a | t | r | e | v | e | r | s | e | |||||||||
| a | e | m | p | e | z | a | r | ||||||||||||
| d | e | n | u | e | v | o |
eL dEmoNio eN lA oRejA ** * (lV) ( FIN )
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Ver:
eL dEmoNio eN lA oRejA ** *
eL dEmoNio eN lA oRejA ** * (ll)
eL dEmoNio eN lA oRejA ** * (lll)
eL dEmoNio eN lA oRejA ** * (lll)
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eL dEmoNio eN lA oRejA ** *
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cóDigo dE bArRaS ** * **
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Oficialmente les presento mi código de barras.
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Con él se monitorearán todas mis acciones legales e ilegales, justas o injustas, correctas y no. |
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| Hasta el culo lo tengo tatuado con el código correspondiente cual debe de ser. | ![]() |
| Cuando les mande un mail firmaré con el código por supuesto, para que todo quede registrado debidamente. | ![]() ![]() |
| Aquí está el lente y cámara que me persigue de día y de noche para juzgarlo todo. | ![]() |
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Que quede constancia de mi acuerdo y conformidad a las normas sociales de etiqueta.
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fuSión – defuSión *** *
Mientras él me hablaba yo miraba su superficie corporal* el abultamiento debajo del ojo, como inyectado de agua y con un pequeño mar adentro* tres surcos notables en la frente, cual si un río le hubiera transitado dejando zanjas delgadas* pocas pestañas, cortas y lacias arriba, mientras abajo del ojo sólo un vello imperceptible* cejas disparejas, saltonas, despeinadas, con algunas canas* poros de la nariz notables, mojados, cubriendo la nariz regordeta de los lados, apurada en respirar moviendo un único pelo visible canoso en vaivén arrullante* boca delgada, pálida y con pellejitos secos rizados*Yo misma usándolo de espejo para mirar las propias ojeras, la forma de las pestañas, la humedad de los labios, o lo brilloso de la nariz*A lo lejos una mujer haciendo comparaciones entre mi nariz y la de mi interlocutor, los colores de la piel de ambos, el brillo de nuestra piel, preocupada a su vez de su propio aspecto*Palabras, gestos, emociones, aire compartido, el mismo suelo, idéntica estancia, ruidos similares: casi nos confundimos uno con el otro los tres, y al final conservamos con gracia la identidad y la cordura* |
cAnTaNdO mOjAdO ** *


El singing se me fue con mala ortografía, pero como ya borré el original, lo siento mussshhhhooo, ustedes perdonarán.
dEsEngAnChe ** * *
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parecía bien atrancada, embonada, atrincherada la cabeza en la cadena
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se entendía que eramos tal para cual, uno a uno, prisionero y guardia, funda y clavo, vida y vida, uno colgado del otro
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pero todo se mueve, se desbalancea tarde o temprano, los metales se oxidan, ya no fluyen, se opacan, y a cada movimiento suenan a roto, descompuesto, perverso, ido, diferente, falto de ensamble, dado, pasado y mejor.
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lLamada tElefóNicA ** **
– ¿Diga?
– Buenas tardes.
– ¿Con quién quiere hablar?
– Con usted. Me encargaron la penosa tarea de informarle que su identidad ha muerto.

– Cómo?
– Sí. Puede pasar por sus nuevos documentos a Bucareli 326 departamento 4, de lunes a viernes entre 8 de la mañana y 6 de la tarde.
– Bueno, gracias.
– Para servirle, por acá lo esperamos.
Don Froylán se sintió timado por la curandera y regresó a reclamarle el horror que vivía de nuevo.
Ella le dijo que si él no había cumplido los designios de los ángeles ella no podía hacer nada por él.
Esta vez el trabajo se enfocó en devolver a un ángel al cuerpo de Don Froylán para que lo ayudara a terminar sus pendientes de la vida.
No quiso esperar más tiempo, estaba urgido de soluciones prontas. Sentía que el corazón no le resistiría mas terror.
Muchísimo trabajo le costó al hombre realizar los rituales, beber los tes, untar su cuerpo en bálsamos de flores. El miedo lo pescaba por el cuello.
Carolina casi no habló de nuevo cuando él, llorando a mares le fue a contar toda la historia y a suplicarle lo perdonara para que su ser pudiera tener paz.
Ella no tenía como entender de perdones, había aprendido a vivir sin él y mas que nada lo miraba como a un extraño ya muy cascado y tenebroso.
Fue como siempre de noche, una semana después, que Don Foylán sintió la súbita oleada de ruidos. Por su nariz entraban a cada inhalación cascadas y rizos de colores pastel. La lucha entre ángel y demonio se dio (ni modo) dentro su cuerpo que se llenaba de protuberancias, y estallaba cada vez en otro lugar. Un ojo cayó como canica y se estrelló en la cámara dos.
Don Froylán esperó que todo mundo dejara la universidad. Se sentó frente a las cámaras de vigilancia y buscó su maletín para sacar los cd’s de la noche. 
Con él se monitorearán todas mis acciones legales e ilegales, justas o injustas, correctas y no.







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