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digo yo que siempre es útil tener algo de luz para los momentos difíciles,
cuando la energía eléctrica haga berrinche,
algún amigo nos deje a solas,
se nos muera alguien,
los líos nos atormenten,
tengamos miedo de tropezar,
los dioses no estén con nosotros,
no traigamos nuestro talismán encima,
comamos comida podrida,
hagamos el amor sin usar condón,
nos tosa encima un griposo,
no podamos pagar la cuenta de electricidad,
un perro nos orine
o pisemos la caca del gato,
que sé yo.
Uno nunca sabe si el piso se romperá,
la copa nos cortará,
el vestido se abrirá,
el accidente sucederá,
la noche nos alcanzará,
los ojos perderán su función,
el gas estallará,
hay que estar precavidos, siempre.
Por eso cargar una pequeña linterna es una solución cotidiana indispensable para la superviviencia.
Si hacemos cena romántica, podemos apagar las luces y prendemos esta fálica lámpara que nos indica el camino del orgasmo.
No es fabuloso?
De cuántos problemas nos puede salvar este aparato!
Doy facilidades de pago
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