Chin, ya eran las 9, no fué a clase de siete! ya ni modo. Meditó: me baño o no me baño?, se dirigió a la regadera, ya desnudo abrió la llave, que guey, se congelaba en lo que el agua caliente llegaba, se vió el pirrín enanísimo, escondido en la selva montañosa. Se lo acarició, se rascó la maraña, se mojó, enjabonó, perdió tiempo pensando en Lena. Ay, Lena mía, se dijo: sólo por tí voy a la school hoy. Que mamona es, ni un lazo me tira, pero que boquita mas besable, y las tetas que se suben y bajan un poco cuando camina, Dios!, ya la besaba, sentía sus labios, su lengua, su babita, hummm, ah no verdad? el agua estaba fría rapidísimo así que no se lavó las patas, que importa. Puta madre, putísima madre! no trajo la toalla!, decidió salir corriendo tapándose con la camiseta el centro del universo. En la recámara, sentado en la cama, con el pelo escurriendo, pensó en masturbarse, pero le dolía su cosita, así que buscó con esperanza alguna prenda de vestir medianamente limpia.

Por favor, si no puedes dejar comentario, avísame, si?
noemi@guzikglantz.com