Día a día… Noemí Guzik

eScAlErA dE cArAcOl *** ****

Publicado en General por noemiguzik en Agosto 28, 2005

a

t

r

e

v

i

é

n

d

o

m

e

 
  Desde niña tuve ganas de subir por esa escalera de caracol, pero mi madre me decía que no lo hiciera. Tuvo que pasar mucho tiempo para que entendiera que aunque ella me lo dijera, yo podía decidir otra cosa diferente. Cuando dí el primer paso hacia arriba la emoción me convirtió en gigante, en reina, en preciosa y atrevida. Investigaba si los escalones estaban firmes, porque sonaban a lata vieja y resquebrajada. Entendí que para alcanzar hay que arriesgarse mucho, pero mucho. Olía a polvo, a humedad, a misterio. El frío se metió en mis huesos, los ojos se me llenaron de gajitos blancos, de enanitos volando, de pies sin cuerpo, de pesadillas compactadas. Mareaban las curvas, y no quise mirar hacia abajo para evitar el vértigo. Llegar a la azotea fué un premio inmerecido: espacio profundo, todas las posibilidades, seres de todos tipos para conversar, diversidad de cuerpos y mentes para usar, viajes in situ a todos los mundos posibles, heroísmo, bienestar, aventura y flores y joyas de colores.    
       
       

21 comentarios

Suscríbete a los comentarios mediante RSS.

  1. aquel Eric said, on Agosto 28, 2005 at 7:58 pm

    Las escaleras de caracol no llevan a ningún sitio, por eso me gustan, por eso vivo con una, vistas desde abajo elevan, vistas desde arriba absorben, en su inercia nos hacen mirar a los cuatro puntos cardinales, pero al final no nos llevan a ninguna parte, terminamos siempre en el mismo lugar.

  2. Dario said, on Agosto 28, 2005 at 8:04 pm

    “Frío en los huesos, gajitos blancos en los ojos…” Nunca se olvidan las sensaciones de aquellos retos que marcan nuestras vidas y nos proporcionan una experiencia inolvidable.

    Te encontré explorando el blog de Cristal y… me quedo contigo! Espero seguir visitándote.
    Ven a verme: http://puntodevista.blogspirit.com

  3. aus said, on Agosto 28, 2005 at 9:41 pm

    lo que nos prohiben de niños tiene dos finales: o una verdadera decepción por la que nunca entendemos cuál fue la razón de la prohibición o un verdadero triunfo y la misma duda…

  4. Ce pequeño said, on Agosto 28, 2005 at 9:57 pm

    Esa es la dicha de arriesgarse, tienes la posibilidad de encontrar tantas cosas y dejar atrás miedos, tristezas, incertidumbres, la bronca no es subir, sino que ya no hay marcha atrás cuando logras estar arriba, a menos que te caigas de manera estrepitosa, pero entonces te das cuenta que todo fue un sueño. Un beso.

  5. Álvaro said, on Agosto 29, 2005 at 12:59 am

    yo creo que esa niña subiendo la espiral es tambien una jóven mujer subiendo su renacimiento
    ce pequeño: aunque fuese todo una ilusión, ya dejaste atrás los miedos, incertidumbres, tristezas… no puedes caer.
    noemí: ¿no te dan ganas de invitar a los pequeñuelos a subir la espiral?

  6. Vir said, on Agosto 29, 2005 at 1:36 am

    Y el deslizamiento se repite,
    otras sorpresas , unos ojos te llevan , alguien
    te espera…

  7. LeeTamargo said, on Agosto 29, 2005 at 2:29 am

    …No hay nada como prohibir algo para que descubramos el lado sutil del misterio: ¡Buen aterrizaje, Noemí! SALUDANDO:
    LeeTamargo.-

  8. El Enigma said, on Agosto 29, 2005 at 6:29 am

    … y cuando bajaste?

    Saludos

    El Enigma
    Nox atra cava circumvolat umbra

  9. fragilidad said, on Agosto 29, 2005 at 6:48 am

    siempre me gustaron las escaleras de ese tipo , quizaspor que al subirlas rapido me mareaban y me encantaba marearme de chica … mmmm que horror !!! masoquismo ?? jajaj en fin besotes , nos leemos y me gustaria su opinion en mi post ultimo !!!

  10. shered said, on Agosto 29, 2005 at 7:39 am

    Y luego de eso nunca acabamos de intentar una y otra vez lo que nos dijeron que no ;) vale la pena experimentarlo, dolorosamente vale la pena…

    Besos.

  11. Manuel said, on Agosto 29, 2005 at 7:44 am

    Subir es fácil… relativamente,
    pero bajar…
    ¡Ay nanita!

    Un beso mañanero

  12. David Saä Viccenzo Estornell said, on Agosto 29, 2005 at 9:37 am

    Cuantas cenizas he consumido para llegar hasta ti Noemí, siempre fiel a tus palabras, tu hijo de la vieja Europa que te quiere

  13. capitan said, on Agosto 29, 2005 at 9:50 am

    escaleras en caracol sentir el vertigo sentir vacio sentir el frio cuando uno llega

  14. Esteban said, on Agosto 29, 2005 at 9:53 am

    La vida es una escalera de caracol.
    Primero no dejan que subas solo. Cuando ya estas en edad, subes con temor, lentamente. Mientras vas creciendo adquieres más seguridad, incluso en momentos ni suquiera te tomas del pasamanos. Cuando estas adulto hay momentos en que caes de la misma forma que caerías si fueras un niño. Abruptamente. Te puede causar incluso daños irreperables.
    Su forma de caracol no te deja apreciar inmediatamente qué hay más arriba. Es una sorpresa constante. Llegar arriba es un desafío.

    E.

  15. Mary Carmen said, on Agosto 29, 2005 at 10:19 am

    Después decían los adultos, “Mm mm”, cuando te veían mirar el pasamanos y tú ya lo visualizabas de resbaladilla. Más tardaron en voltearse ! Ya imaginaba que la vida era así.

    Besitos !

  16. rossmar said, on Agosto 29, 2005 at 10:47 am

    subir hacer por pirmera vez, lo que te dicen que no hagas, eso es lo más dificil, lo demás resulta facíl
    saludos.

  17. Lalu said, on Agosto 29, 2005 at 10:59 am

    jajjaja yo era igual de fantasiosa (lo soy aun) que linda escalera!

  18. mia said, on Agosto 29, 2005 at 11:41 am

    Lo que a mí me prohibieron de pequeña, y me siguen prohibiendo ahora (por qué ellos siempre me verán pequeña) me provoca una sensación de cosa sucia y mal hecha. Aún que hago lo que me parece, por ejemplo, fumar, antes de encenderme el cigarrillo delante de ellos siento un desasosiego, y cuando me lo apago consumido, con mirada desafiante, me embarga la culpabilidad. ¡Qué bien que lo hicieron, los jodidos!

  19. Juan Carlos said, on Agosto 29, 2005 at 12:29 pm

    A mí me pasaba algo muy extraño con las escaleras, cuando era chico (supongo que todavía ocurre, pero en grado menor). No me asustaba asomarme por el borde y mirar para abajo, sin importar cuan alto estuviera. Sin embargo, al mirar hacia arriba, a la parte inferior del tramo que estaba sobre mí, sentía una poderosa sensación de inseguridad y vértigo, y todo comenzaba a moverse. Esto me obligaba a mirar hacia abajo rápidamente, para no caer de espaldas.
    ¿Curioso, no?
    J.C.
    P.S. Oh, miré tu post del viernes pasado. Curiosamente, un par de días antes, yo había decidido colocar en mi profile una foto de mi ojo :o

  20. Tristán Estar said, on Agosto 30, 2005 at 12:14 am

    La foto me recuerda a las escaleras del Basurto, en la Condesa. ¿Sí son?

  21. Noemi said, on Agosto 30, 2005 at 9:10 am

    No, no son!!!


Deja un comentario