Redondeces e interconexiones
Sillones, camas, sobre todo cojines y alfombras, así como teclados de computadoras, son contenedores absolutos de nuestro ser. En ellos se anidan nuestros cabellos perdidos, la caspa suelta, los residuos de los rasquidos a la piel, la mugre que nos sacamos de alguna uña, los portentosos vahos de nuestros pedos, incrustaciones de eructos, mugre que trajimos de otros sitios y generosamente esparcimos por nuestras casas. Son valiosísimos depositarios de nuestra irrepetible información genética, nadie en el planeta deja los mensajes como lo haces tú o lo hago yo. Qué infames son las aspiradoras que intentan llevarse nuestros rastros en el mundo. La naturaleza, que todo lo transforma, creó los ácaros para que se engolosinen con lo que nosotros vamos dejamos regado por el espacio y cae por leyes de la gravedad. Todo interconectado. Las fibras algodonosas, las leyes físicas, las bocas hambrientas. Pero la naturaleza, cíclica y siempre como Banda de Moebius, nos regresa cosas: acabo de leer hace poco que uno de los alimentos favoritos de las cucarachas es la pasta de dientes. Cuando dormimos, ellas se encargan con amabilidad y diligencia de devolvernos un poco de los residuos que dejamos en las alcantarillas abandonándolos en nuestos cepillos de dientes. Qué perfecta es la creación.
Cinta de Moebius, rueda de Boecius, de la podredumbe nace la vida…
Y por nuestra piel vagan miles de bichitos que se alimentan de nuestros restos y a la vez nos protegen… es repugnante pero a la vez tan necesario… Mi casa está llena de pelos. La casa de mi novio también. Es el
legado que suelo dejar… pero pedos, no. Eso sólo en el lavabo.
Comentario por Marian — Abril 23, 2005 @ 12:09 pm
Cierto, vivimos en simbiosis constante con el entorno cuan panteísmo existencial, nada puede existir aislado, fuera del todo, aunque nos esforcemos y obcequemos en levantar cáscaras sobre ese caracol tuyo que algunos llaman el yo. El mundo es como lo describía Heráclito, un continuo fluir, un juego enredado donde todo participa de todo y nadie es nada.
Comentario por El niño — Abril 23, 2005 @ 12:20 pm
Vaya… todo por culpa de nuestra inocente platica… va siendo el dia en que se confirma lo dicho por la dulce Merteuil en Relaciones Peligrosas: “Las mas infernales visiones del abismo se deben a la inocencia…”
Comentario por Hamletmaschine — Abril 23, 2005 @ 1:03 pm
No pos no, mejor me voy al club, un buen vapor y una siesta en la tarde para dejarles comida a mis ácaros contentos con escamas de piel nueva y limpia, voy procurar no usar loción para que no se alcoholicen… después no dejan dormir.
Comentario por Manuel — Abril 23, 2005 @ 2:09 pm
Definitivamente la naturaleza es sabia.
Comentario por damog — Abril 23, 2005 @ 3:17 pm
…entonces ¿ya no me debo cepillar los dientes?
Take care!!
creo que le compraré un forro
Comentario por Ana Karina — Abril 23, 2005 @ 5:34 pm
Jajaja ves.. nadie te podra arrebatar el titulo..jaja eres grande su majestad Miss Sarcastilocuencia de este sexenio-siglo.
Comentario por somadicta — Abril 23, 2005 @ 9:26 pm
Además de reciclar, la naturaleza dispersa. Es la ley de la entropía. Vamos dejando pedacitos de nosotros por todos lados. Si lo pensamos un momento, es preocupante. Quisiera acordarme ahora de aquel personaje de _El inquilino_ de Roman Polanski, que dice, más o menos: “Soy yo el que soy. Pero perdiendo un brazo, ¿soy yo mismo sin brazo o somos yo y mi brazo?†El que era un hombre en un lugar, ahora es un hombre en un lugar y un brazo que fue parte de él y está enterrado en otro lugar, entregado a un destino distinto.
Digo que es preocupante sobre todo porque no tiene remedio. ¿Te ha pasado que entras al supermercado sin carrito porque nada más vas por “dos cosas†y en minutos estás cargadísima? Esa sensación de que todo se nos cae es la que me asalta cuando veo las cosas desde un ángulo del texto que propones.
No tiene remedio. O tal vez sí, siempre que pudiéramos obrar una metamorfosis: abandonar esta aspiración imposible de ser individuos y mejor convertirnos en plurales, como los panales, los termiteros, la legendaria marabunta o el Inmortal de _La historia interminable_. No habría “yoâ€, sino “nosotrosâ€, y desde luego no podríamos disgregarnos porque ya estaríamos disgregados. Aquí, si leyera alguien de temperamento morboso, diría que dejo cojo el argumento: ¿por qué no extender la idea al plano atómico? “Claro —contestaría yo—, ¿por qué no?†Acaso no hace falta obrar aquella metamorfosis y en nuestra contumacia de querer ser individuos no nos damos cuenta. Yo no tengo la respuesta. Habría que preguntarle a Diminuta.
Comentario por Javier Dávila — Abril 23, 2005 @ 10:13 pm
Permanecer siempre,. aun siquiera como un vestigio en el moho de las paredes… Saludos, buena luna y Carpe Noctem!.
Comentario por Egosum — Abril 24, 2005 @ 12:07 am
que horriblemente cierto me ha resultado el comentario de ivan… y además de mis despojos cotidianos que dejo en los sillones, las alfombras, los azulejos, la atmósfera, tiro concientes restos en mi blog…
Noemí, te he agregado en los links de la sucursal oculta de hiperlucidez
http://www.giralarueda.blogspot.com
saludos
Comentario por agualuna — Abril 24, 2005 @ 5:07 pm
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Trackbacks por foxwoods casino — Septiembre 27, 2005 @ 8:15 am