Diminuta ll
No sé como ahora que me encogí de nuevo he quedado pegada a un chicle, mismo que está debajo de una mesa. No me siento tan rara, porque veo una montaña parecida a la Mujer Dormida en plena primavera: verde y sedosa… ah no! viéndolo bien, creo que es un moco pegosteado con su estalactita colgante. Tengo miedo de caerme, porque una chica enorme está sentada y se mueve mucho. Tiene la falda corta, que mal gusto, porque las piernas están peludas, no se las rasuró. Las abre y cierra compulsiva, sube las rodillas un poco, y pone sus manos en la parte mas central, no sé si quisiera sobarse suavemente sus zonas erógenas pero no se atreve. Que uñas mas horribles, parecen ganzúas, o picos de perico, curvas, de rojo brillante, con algunas puntas descascaradas que muestran mugre en sus transparencias. Sus nudillos son prominentes, y las ranuras de la piel de sus falanges hondas y aterradoras. Tiene dos anillos, uno de plata con grecas y otro con una perla espantosa, nacarada y también despostillada. Se asoma el plástico debajo de la pintura, le queda flojo y muestra el sudor de la piel manchada. La tela de la falda es de un lindo violeta claro, con una mancha muy particular: al centro se parece a la yema de huevo cuando se seca, la rodea una orla que me parece que es la tela remojada, y el siguiente círculo es grisáceo, toda una joya. Ahora mismo se rasca con fuerza un grano rojísimo que tiene en la parte interna del muslo, creo que se lo quiere arrancar con los garfios, y se está inflamando el derredor. Ay, se ha convertido rapidísimo en una masa palpitante, entre morada y púrpura, con su pico en erupción, no cabe duda que los paisajes con montañas se presentan en la vida en todos sus tamaños. Se oye un chirrido que da escalofrío a cada rasquido, no tiene piedad de su cuerpo maltrecho que llora un líquido amarillo traslúcido en el crater volcánico. No sé si algo le duele o está emocionada, porque se empieza a estrujar el borde de la falda con la otra mano, la derecha, y forma pliegues fuertes que arrugan la tela y la llenan de bordes picudos. Cuando me vuelva morena, no debo dejar de tomar en cuenta que la ropa violácea en la piel oscura no combina bien.
¿Escatotólogica por las vacaciones?
Comentario por manuel — Marzo 23, 2005 @ 4:22 pm
ay, ouch, ah. Me pregunto cuál será la siguiente aventura de Diminuta. Ojalá venga pronto.
Comentario por Javier Dávila — Marzo 23, 2005 @ 4:34 pm
perdón, pero Diminuta ¿estaba pegada a un chicle también pegado debajo de una mesa de una casa de citas de mala muerte?
Comentario por Luis — Marzo 23, 2005 @ 6:37 pm
si luis claro que si, y todo es parte de un complot en contra de lopez obrador
Comentario por Azoe — Marzo 23, 2005 @ 11:44 pm