Ahora que me volví pequeñita quedé posada sobre la f de mi teclado de la Mac. Es cómoda la tecla, tiene hundida la panza, y me puedo recostar a gusto usando el borde como almohada, un poco dura, eso sí. Pensé escribir una f y verla en la enorme pantalla de mi lap top, así que brinqué con fuerza, y nada. No se hunde ni poquito. En uno de los intentos, vaya susto, caí mirando hacia el abismo “entreteclealâ€, y ay! que marranada he visto! No sé ni cómo no me he enfermado de las manos hasta ahora: hay una gran sábana de polvos de todos los tamaños, enormes piedras amarillentas, un par de pelos enroscados llenos de mugre, unos grumitos azulosos y nubes grises flotantes, que impresión. Voy a tratar de pasarme a la g, a ver que pasa. Está difícil porque el borde de la tecla es resbaloso hacia abajo, que tal si me caigo en el mugrero del fondo y me asfixio ahí dentro. Trataré de imitar al hombre araña que se columpia de un edificio al otro y no se cae, a ver que pasa. Lo he logrado, estoy sudada y me empiezo a sentir sucia y asustada. Hay un mar de teclas y abismos de aquí a la orilla de la máquina. No quiero ni imaginarme lo alto que tendría que brincar para caer al escritorio. Desde acá veo una especie de torre grande y cadenciosa, es la taza donde suelo tomar café, cabe una cantidad de agua ahí dentro como para ahogarme miles de veces. Nunca pensé que un día me sería imposible alcanzar el piso de la habitación … si saltara desde la mesa, quedaría como una cabecita de alfiler embarrada en el piso. Llegarían a limpiar la habitación, y me barrerían con inclemencia, cómo ha de doler uno de los picos filosos de plástico de la escoba moviéndolo a uno! Aunque eso no sería tan malo, pues ya el paso al recogedor (que linda palabra para un amante), al basurero, al camión de la basura, a la vida entre las cáscaras de naranja malolientes y toallas sanitarias con sangre, correría por cuenta de otros.
Marzo 18, 2005
8 comentarios »
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Ups! ya que estás en territorio diminuto cuidado con los ácaros!
seguro les serás un apetecible alimento!
Saludos!
Comentario por Luis — Marzo 18, 2005 @ 5:14 pm
Genial. simplemente genial. Me gustó mucho la minificción.
Comentario por Rencoria — Marzo 18, 2005 @ 6:11 pm
Excelente texto, muchas felicidades.
Comentario por Javier Dávila — Marzo 18, 2005 @ 8:44 pm
Muy buen relato…
yo también a veces me siento pequeñito.
como un punto ( . )
Comentario por manuel — Marzo 19, 2005 @ 10:12 am
JA! Me ha encantado Noemí, gracias por ese derroche de imaginación y por el desparpajo con que lo has plasmado en el papel.
Shaitán.
http://www.loscuentos.net/cuentos/local/shaitan/?nc=0953
Comentario por Shaitán — Marzo 19, 2005 @ 5:00 pm
simplemente maravilloso…
gracias por la visita
Comentario por Kathy — Marzo 19, 2005 @ 6:40 pm
Hola. Gracias por la visita, tienes razón en lo de la circularidad de la vida.
Me ha gustado tu blog, espero volver más a menudo.
Saludos.
Comentario por H.G. — Marzo 20, 2005 @ 9:43 am
Noemí, qué maravilloso y qué sutil texto nos has regalado. Gracias por eso.
Comentario por Jorge Gómez Jiménez — Marzo 23, 2005 @ 1:17 pm