Día a día… Noemí Guzik

Marzo 30, 2005

Un ratito

Guardado en: General — noemiguzik @ 10:47 am

Despertar de manera natural, sin alarmas, con la luz del día, es un gran privilegio que no puedo tener todos los días, porque doy clase a las siete de la mañana o veo pacientes a esa hora. Hoy tuve esa oportunidad, y algo es diferente: una especie de naturalidad para el cuerpo. Abrir los ojos cuando ya hay claridad, permite el impulso de dar el salto de la cama con bríos. Me gusta de los despertares que son momentos callados, un tanto herméticos y mecánicos. Tenemos una rutina, que nos permite movernos automáticamente y el cerebro gira alrededor de las cosas en paz. Algunas cosas me dan pautas para echar la máquina a correr, como es el sorbo del café, o el agua tibia sobre la cara. Mi conducta se ha vuelto perversa, porque en un nivel similiar de urgencia que otras funciones me arrincono a prender la laptop, como si ahí dentro se me informara de la continuación de las horas. Otras cosas que me gusta hacer por las mañanas es cantar, mirar el desórden de algún pedacito de casa, oler la tierra cuando se moja al regar mis rosas. Me da por mirar al perico, meter la mano en la jaula a riesgo de ser apuñalada por su pico y cambiarle el agua y las semillas, ponerle una servilleta blanca nueva debajo de la jaula para que se vea pulcro, mirar como usa el agua para darse su baño de cara y alas. Si como cereal, tengo que leer lo que dice en la caja aunque lo haya hecho mil veces, es alegre saber que te estás comiendo 12 vitaminas y hierro industrializado. Me gustan las mañanas en que sí quiero que el día transcurra y que las cosas que tienen que pasar, mas algunas sorpresitas, pasen.

Marzo 29, 2005

Extractor de jugos

Guardado en: General — noemiguzik @ 10:59 am

Voy a hacer CUBOS de realidad, los tomaré entre las manos, los apretaré lo mas que pueda, para extraerles el líquido vital.

Tomaré pedazos de conversaciones a lo largo del día, y las escucharé una y otra vez hasta verter en un recipiente toda la magia que impliquen.

Usaré los ojos de la gente, como ventanas a otros lados.

Mediré mis pasos, y en cada golpe, me aseguraré de que estoy pisando la tierra y tengo piernas.

Haré conciencia de mi cuerpo, para entender la corriente de vida que me recorre.

Leeré otros blogs, para aprehender la vitalidad, las emociones y preferencias del género humano.

Marzo 27, 2005

Inenarrable…

Guardado en: General — noemiguzik @ 10:50 pm

De verdad, en serio, mañana ya tengo que trabajar de nuevo?

Acabo de ver mi horario: en efecto: empiezo a las 7 30 de la mañana y termino a las 9 de la noche. Ay.

Marzo 26, 2005

Ravioles

Guardado en: General — noemiguzik @ 10:05 am

Voy a hacer una masa, bien amalgamada, tersa, flexible y húmeda, tomaré pedacitos de ella, y haré unas esferitas, las aplanaré, y cuando estén del grosor adecuado, las voy a rellenar de diferentes mezclas: una de tristeza con melancolía, otra de dolor y miedo, una mas de duelos mixtos, otra de confusiones varias, la siguiente de espinacas y nueces, una de felicidad inexplicable, otra de paz y confort, otra mas de contradicciones, tal vez una de papa con queso, y otra con maldad pura sin mezclas. Voy a cerrar los círculos, afianzando bien las orillas para que el relleno no se salga, las voy a poner en un refractario, haré una salsa de pasiones, suavemente condimentada, y meteré todo al horno por 25 minutos, a que se caliente, sazone, cueza y afianze. Espero me quede un buen guiso que aquiete mi alma, que en estos momentos está a la deriva..

Marzo 24, 2005

DIMINUTA III

Guardado en: General — noemiguzik @ 9:35 pm

Aquí, Diminuta, reportándome. Me encuentro en una enorme explanada brillantísima y blanca. Camino entre vetas de diferentes colores de mas blancos a mas cremosos, pero no es nieve lo que hay bajo mis pies (eso de pies es un decir, se me ven muy raras las patas redondeadas). Es una base fría y resbalosa, enooorme, infinita, desolada. De repente veo a lo lejos venir una bola grande, dando vueltas a toda velocidad. Qué lindura, viene hacia mi, que me he sentido tan sola, hambrienta, confundida y triste. Hummm.. que sensualidad, he entrado en la bola como de espumas blancas, hilitos sedosos que brillan y palpitan, me he sentado dentro, mullido, traslúcido, suave. Ayyy, empiezo a girar protegida dentro de la bola hacia quien sabe donde, envuelta en confort, en ruiditos crujientes, en movimientos sinuosos, qué sensualidad, me repito!, se me hace que este es el palacio de los placeres de los seres pequeñitos que no pueden ir a Cinemex o a los juegos de Chapultepec. Nos hemos detenido, frente a mi hay un muro grumoso, grisáceo de abajo y rosado mas arriba, creo que es una pared, y mi refugio… una bolita de polvo redondeado y divertido.

Marzo 23, 2005

Diminuta ll

Guardado en: General — noemiguzik @ 2:09 pm

No sé como ahora que me encogí de nuevo he quedado pegada a un chicle, mismo que está debajo de una mesa. No me siento tan rara, porque veo una montaña parecida a la Mujer Dormida en plena primavera: verde y sedosa… ah no! viéndolo bien, creo que es un moco pegosteado con su estalactita colgante. Tengo miedo de caerme, porque una chica enorme está sentada y se mueve mucho. Tiene la falda corta, que mal gusto, porque las piernas están peludas, no se las rasuró. Las abre y cierra compulsiva, sube las rodillas un poco, y pone sus manos en la parte mas central, no sé si quisiera sobarse suavemente sus zonas erógenas pero no se atreve. Que uñas mas horribles, parecen ganzúas, o picos de perico, curvas, de rojo brillante, con algunas puntas descascaradas que muestran mugre en sus transparencias. Sus nudillos son prominentes, y las ranuras de la piel de sus falanges hondas y aterradoras. Tiene dos anillos, uno de plata con grecas y otro con una perla espantosa, nacarada y también despostillada. Se asoma el plástico debajo de la pintura, le queda flojo y muestra el sudor de la piel manchada. La tela de la falda es de un lindo violeta claro, con una mancha muy particular: al centro se parece a la yema de huevo cuando se seca, la rodea una orla que me parece que es la tela remojada, y el siguiente círculo es grisáceo, toda una joya. Ahora mismo se rasca con fuerza un grano rojísimo que tiene en la parte interna del muslo, creo que se lo quiere arrancar con los garfios, y se está inflamando el derredor. Ay, se ha convertido rapidísimo en una masa palpitante, entre morada y púrpura, con su pico en erupción, no cabe duda que los paisajes con montañas se presentan en la vida en todos sus tamaños. Se oye un chirrido que da escalofrío a cada rasquido, no tiene piedad de su cuerpo maltrecho que llora un líquido amarillo traslúcido en el crater volcánico. No sé si algo le duele o está emocionada, porque se empieza a estrujar el borde de la falda con la otra mano, la derecha, y forma pliegues fuertes que arrugan la tela y la llenan de bordes picudos. Cuando me vuelva morena, no debo dejar de tomar en cuenta que la ropa violácea en la piel oscura no combina bien.

Elástica

Guardado en: General — noemiguzik @ 12:58 am

El tiempo es como las ligas: ELÁSTICO. Se encoje o se distiende dependiendo de la actividad. No conozco prueba mas irrefutable del fenómeno de la “alargabilidad de las horas”que ponerte frente a una olla con agua a esperar que hierva: puedes ir y venir por tu historia, tus emociones, tus impaciencias, tus mejillas enrojecidas y las burbujitas no se vuelven burbujotas, hasta el momento exacto en que pierdes la paciencia y la compostura. Otra manera de comprobar esto, es tratar de llamar a tu línea telefónica de tarjetas de crédito o peor aun, del celular, para resolver un asunto con algún “asesor” disponible: primero tienes que ensayar muchos numeritos que te recitan menus interminables, luego oír música de “elevador”, recostarte, esperar que no se termine la pila del teléfono, llevarte la unidad al baño, contar hasta 500… y luego te atiende amablemente una persona que te informa (para que recuerdes lo que es el escalofrío y la piel de gallina) todos los trámites que tienes que hacer para lograr tu cometido. Si quieres que el tiempo se alargue, y tu vida sea mas duradera, recuéstate a dormir cuando no tienes sueño, a cagar cuando no tienes espasmos en el vientre, a leer un libro de matemática avanzada. Otra cosa muy diferente es saber que la vida se te escapa entre los dedos como agua. Métete a un jueguito de monedas, y verás lo que es canela fina, mastica un chicle y vé cuanto tarda el sabor en irse, vive un orgasmo con todas tus ganas, intenta alargar un estornudo, conserva la carcajada. Viste que poco dura el tiempo? Dentro de los relojes, hay mecanismos misteriosos que alargan o detienen el tiempo, dependiendo de tus actividades, agilidades, mentalidades, compañías, sensaciones, emociones, decisiones, peroratas internas. Qué divertida es la vida, si aprendemos a dominar con arte nuestro limitado tiempo vital.

Marzo 18, 2005

Diminuta

Guardado en: General — noemiguzik @ 4:29 pm

Ahora que me volví pequeñita quedé posada sobre la f de mi teclado de la Mac. Es cómoda la tecla, tiene hundida la panza, y me puedo recostar a gusto usando el borde como almohada, un poco dura, eso sí. Pensé escribir una f y verla en la enorme pantalla de mi lap top, así que brinqué con fuerza, y nada. No se hunde ni poquito. En uno de los intentos, vaya susto, caí mirando hacia el abismo “entretecleal”, y ay! que marranada he visto! No sé ni cómo no me he enfermado de las manos hasta ahora: hay una gran sábana de polvos de todos los tamaños, enormes piedras amarillentas, un par de pelos enroscados llenos de mugre, unos grumitos azulosos y nubes grises flotantes, que impresión. Voy a tratar de pasarme a la g, a ver que pasa. Está difícil porque el borde de la tecla es resbaloso hacia abajo, que tal si me caigo en el mugrero del fondo y me asfixio ahí dentro. Trataré de imitar al hombre araña que se columpia de un edificio al otro y no se cae, a ver que pasa. Lo he logrado, estoy sudada y me empiezo a sentir sucia y asustada. Hay un mar de teclas y abismos de aquí a la orilla de la máquina. No quiero ni imaginarme lo alto que tendría que brincar para caer al escritorio. Desde acá veo una especie de torre grande y cadenciosa, es la taza donde suelo tomar café, cabe una cantidad de agua ahí dentro como para ahogarme miles de veces. Nunca pensé que un día me sería imposible alcanzar el piso de la habitación … si saltara desde la mesa, quedaría como una cabecita de alfiler embarrada en el piso. Llegarían a limpiar la habitación, y me barrerían con inclemencia, cómo ha de doler uno de los picos filosos de plástico de la escoba moviéndolo a uno! Aunque eso no sería tan malo, pues ya el paso al recogedor (que linda palabra para un amante), al basurero, al camión de la basura, a la vida entre las cáscaras de naranja malolientes y toallas sanitarias con sangre, correría por cuenta de otros.

Lo básico

Guardado en: General — noemiguzik @ 11:15 am

Quiero solamente dormir, comer, eliminar y soñar. Porqué no me dá la vida esa oportunidad por unas semanas al menos?

“Volveremos a ser lo que al principio,
cuando antes de ser uno éramos tierra
y el amor no era herida en nuestra carne”
Vicente Quirarte

Marzo 16, 2005

Completamente perdida

Guardado en: General — noemiguzik @ 11:17 am

No siendo, camino por las calles de la peligrosa Zona Rosa. Sin cuerpo, miro las hojitas en el piso, regadas por todos lados, cafés y marchitas. La acera está llena de hoyitos (todos hemos visto esas cosas, ya lo sé). Alguna propaganda se vuela a mi paso. El olor es acre, me pica la nariz, los autos pasan a mi lado, soplando vahos grises o transparentes pero tóxicos. Sé que no es novedad describir estas sensaciones, pues todos alguna vez hemos caminado por calles, siendo nada, revueltos con el paisaje, desapercibidos de nosotros mismos, liberados de los pensamientos repetidos y repetidos como clavos en banco. Miro discretamente los establecimientos, para ver donde me late pedir un café, y sentarme un rato a seguir bobeando. Uno no porque es muy familiar, y no quiero a nadie cerca, otro tampoco porque está muy desangelado, y el otro tampoco porque se ve muy gringo. Me topo con un MacDonald’s, con un establecimiento de donas, con un restaurante chino. Ay! Un aparador polvoso, con la ropa en los maniquís maltrecha, feamente combinada, las caras sin ojos ni boca, las cabezas pelonas, manos como de muerto, rígidas y pálidas. Luego un aparador de Zara, atractivo, con modelos talla cero. Si me siento en el cafecito que estoy mirando me vuelvo de nuevo yo? Si me siento, y miro mis manos y mis dedos, y uso la voz para pedir el líquido humeante, volveré a ser la misma martillada por las obligaciones? Mejor sigo caminando, viendo los puestos con dulces y papitas, los niños sucios sentados en las paredes, las coladeras medio abiertas, mis zapatos gastados.

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