A veces me siento culpable con mis ingenuos alumnos. El otro día, oyendo el relato de una conocida, encontré un excelente símil en la medicina con lo que me sucede al enseñar psicología.
Se trata de una mujer que me contó muy sorprendida, que al ver el video de una laparascopía que le realizaron en el abdómen (una camara pequeñita que se inserta en el vientre para “ver†el estado de los órganos internos) observó un amasijo de carnes, que el doctor le iba describiendo como “tu vejigaâ€, “el rectoâ€, la “trompa†del ovario. Lo único que ella veía eran carnes pegosteadas y revueltas que en NADA se parecían a esos preciosos y precisos órganos que vemos en los esquemas de anatomía, ordenaditos , de diferentes colores y organizados siempre de la misma manera bien definida y coherente.
De pronto me sorprendo haciendo “esquemas†en el pizarrón del “aparato mentalâ€, de alguna “función psíquica y sus componentes variosâ€, de los “síntomas†de alguna psicopatología.
Cuando los alumnos oyen a personas de carne y hueso describir (a veces con lágrimas en los ojos) sus padecimientos emocionales, no encuentran –los pobres- relación entre los ordenaditos esquemas que aprendieron en la universidad con sus prestigiosos y experimentados maestros y las cosas que oyen.
El puente entre la teoría y la práctica es sinuoso, peligroso, incierto y difícil de cruzar, ciertamente. Es por eso que sugiero dar siempre aspectos prácticos a la par que los teóricos.
Enero 25, 2005
El puente
2 comentarios »
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Madre,
Es lo mismo con la química cuántica.
Uno ve una linda ecuación, HPsi=EPsi o un lindo diagrama,
Pero las matrices que lo componen son un reverendo relajo, y uno se tarda un mes en implementar el dibujito ese que pongo en este comentario.
Comentario por Alan Aspuru-Guzik — Enero 25, 2005 @ 11:04 pm
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Caray…
Lo mismo sucede con la serigrafía… Uno entrega unas lindísimas invitaciones para boda… inmaculadamente blancas… pulcras… “perfectas”…
jajaja… me imagino la cara de los cliéntes si acaso vieran el taller donde se imprimieron… por más que uno limpia y limpia, no deja de ser un revoltijo de enseres con manchas de trabajos anteriores… cicatrices… trofeos multicolores… la transformación de los sueños en papel…
Saludos…
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Comentario por Guillermo — Agosto 23, 2007 @ 3:45 pm