Reloj que marcas las horas… por que …. enloquecer…****

Alguna vez fui niña. Cuando estaba en el umbral de entrar a la educación primaria, mis padres me regalaron como signo de madurez un ReLoJ de mano.

Me acuerdo muy bien que tenía correa roja de piel, y era redondo y con números un tanto grandes. Yo me lo puse, a la vez que me adentraba en el mundo de las tareas escolares, el aprendizaje en dos idiomas, la disciplina, y la pérdida de libertad de mis tardes, porque tenía que hacer deberes para entregar cada día.

Supe que era a una hora en concreto que me despertaban, que los timbres del colegio sonaban cada cincuenta minutos y había diez para ir al baño o comprar una golosina o caminar por el patio. A las doce, recuerdo, había un receso de veinte minutos, era lo que se llamaba el "recreo largo".

Entonces aprendí a tener el tiempo a mi lado para bien o para mal en la vida. Cuando me "dormía tarde" era algo parecido a desobedecer a mis padres, supe de la "hora de comer" o "éstas no son horas de seguir jugando".

Ahora, encuentro que pregunto a cada momento ¿que hora será? , ¿ya es hora de…? , ¿a qué hora se acaba…? ¿no será tarde para…? ¿cuánto tardo en..?

No me serviría dejar de usar reloj de mano, sé que consultaría el del celular, la agenda electrónica, oiría qué hora es en el radio, lo vería en el aparato de la televisión, en la parte de arriba de mi computadora, en la pared.

He incorporado el tiempo y me he esclavizado, dejando la espontaneidad en tantas áreas de la vida…

Por suerte aún no llego al momento de preguntarme: ¿cuántos minutos es adecuado cepillarse los dientes? ¿estaré estreñida por los minutos que me tardo en cagar? ¿con cuántos minutos de penetración sexual puedo saber que tuve un buen momento de placer? ¿cuánto me debo tardar en escribir un post?

Por cierto: ¿cuánto tiempo dedicaste de tu preciado tiempo a leer éste escrito? ¿por cuánto tiempo durará en tu cabeza? ¿cuándo tengo que escribir el que sigue? o … humm…. ¿será que te estoy haciendo perder tu tiempo leyendo ésta tontería?

 

 

 
 
 
 
 
 

Bolsas y más bolsas *****

aquí guardo posibilidades

aquí tengo pasiones

aquí atesoro conflictos

aquí colecciono regalos

 

aquí guardo malicia

 

aquí meto destrozos

   
 

aquí se conserva mi frescura

 

aquí van todas mis ganas

 
   

aquí viene empacado un acervo de plantas

aquí se compacta mi capacidad de amar.

 
         

En una bolsa mucho más grande que es toda yo, guardo las bolsas y a veces, muchas veces, las revuelvo festivamente.

Trabajo especializado *****

Solamente a traves de la ventana la miro trajinar ahora mismo. Menuda, con ropa extremadamente sencilla. Barre con sistema: va pedacio por pedacito y sabe bien donde usar el recogedor. Cambia los instrumentos de lugar de tanto en tanto. No sé si escucha unos pajarillos que cantan con fuerza alrededor. Tampoco sé si nota las iregularidades del piso de cemento y piensa en ellas. Casi podría jurar que más bien medita en sus asuntos personales. Me imagino que su tipo de trabajo le permite rumiar mucho en sus pendientes, problemas, alegrías y tristezas.

 

 

 

Luego entra a la casa y la escucho desde la estancia lavar un bote de basura al que le había quitado la bolsa para entregarla al camión que recoge los desperdicios. Yo hubiera puesto la bolsa directamente sin lavar nada. Siempre pienso en como cada quehacer tiene sus sistemas que nos hacen expertos. Para mí lavar el bote grande de basura sería todo un acto misterioso cuya técnica tendría que inventar.

 

 

 

 

Ahora la escucho subir a toda la prisa la escalera. Está llevando la ropa sucia a la azotea y seguramente decidiendo si primero meterá a la lavadora la blanca o la de color. Seguro piensa que si no se apura se le hará tarde para plancharla y tardará más en salir a ese segundo trabajo que tiene por las tardes.

 

Yo observo esos detalles, pero poco sé de su vida, sus costumbes, temores. Y eso que pasa varias horas a la semana en mi propia casa.

 

completamente otra ****

si pudiera tal vez te escribiría. te diría que todo lo que era ya no es. que no te imaginas los enormes cambios que hay en mí y no me reconocerías. no hablo de cambios para bien o para mal. simplemente lo que yo deseaba, era, decía, necesitaba, ha trasmutado tanto que me encuentro en una situación de extrañeza de mi misma tristísima y terrible.

Si no hubieras estado mareada ****

que te diera vueltas el mundo y no lograras enfocar era natural. no conocías el idioma. la gente caminaba a otro ritmo, miraba diferente y era totalmente rara para ti. si hubieras logrado enfocar, hubieras estado aun más asustada de no entender, no saber a dónde dirigirte ni qué significaban las cosas. si hubieras tenido hambre te hubieras enfrentado a la necesidad de comer, si hubieras tenido sueño, de buscar donde dormir. si hubieras estado triste, las lágrimas se te habrían escurrido sin tener papel para limpiarte ni idioma para explicar. por eso, lo mejor que te pudo pasar, fue estar mareada.

anhelos vanos ***

   

me gustaría vivir en un mundo en el cual la transparencia fuera posible. podría decir lo que siento y pienso y no habría repercusiones negativas a cada momento por ello. quisiera poder ser sincera, libre, ligera. desearía poder enojarme, ponerme contenta, darle un beso a alguien, salir corriendo, voltear, decidir, aplaudir sin que eso hiciera olas en otros y me tuvieran que reprimir.