En pocos segundos ****
Sentía la incomodidad de que se me estaba deslizando un poco hacia abajo de la cintura el pantalón de ejercicio, miré la carátula de la caminadora y llevaba 17 minutos y no recuerdo cuántas calorías. A mi derecha había dos hombres armando un aparato de ejercicio, ponían las barras de un kilo, luego las sacaban de nuevo porque se habrán equivocado en algo. Al frente me miré en el espejo y no me pareció tan mal lo que capté de mi figura. Detrás había otras personas pero no en las caminadoras sino en las elípiticas. Cada loco con su tema, su velocidad y sus pensamientos. Como siempre traté de evitar los pensamientos nostálgicos y estar en ésto de la tonificación del cuerpo físico.



















